martes, 14 de enero de 2014

QUICHE de salmón y brócoli

Otra de esas recetas fáciles, sanas y de las que ¡no os quedaran ni las migas para la cena!

Ingredientes: 1 masa de hojaldre (yo la compro ya hecha en el supermercado), 500 g de brócoli, 150 g de salmón ahumado cortado en daditos, 25 cl de nata líquida (puede ser entera o ¡semi o desnatada!), 4 huevos, sal y pimienta.



Preparación de la receta: Cocinar las flores de brócoli al vapor (el brócoli debe quedar ligeramente crujiente al final de la cocción). Mezclar la crema con los huevos y salpimentar al gusto. Se pone la masa en un molde de tarta (si utilizáis como yo las compradas no hace falta quitar el papelito fino que llevan por debajo), poner el brócoli enfriado y el salmón en dados. Cubrirlo todo con la salsa de crema y huevos. Hornear en un horno precalentado a 180°C durante unos 45 minutos.



Os aseguro que el resultado esta delicioso y desde luego nosotros entre cuatro no dejamos ni las migas, así que pensad en acompañarlo con una ensalada o quizá tened preparado un rico postre para terminar ¡grandiosamente!



Bon appétit J


viernes, 15 de noviembre de 2013

M A G D A L E N A S

Este fin de semana he hecho magdalenas por primera vez en mi vida. Ya había hecho una vez unas cup cakes (que por cierto me quedaron regulín), pero nunca había hecho magdalenas-magdalenas de toda la vida. Y es que me quedaron GENIAL, aunque lo diga yo (bueno, y los minis, que son ¡muy exigentes!).
Quería probar a hacerlas porque ya se acerca el cumple del pocho y he pensado que este año para llevar al colegio prefería hacer directamente porciones individuales que el típico bizcocho que después la señorita tiene que cortar, etc-etc. Le diré que en la que le toque al mini le ponga una velita y ¡ya está!
Además son ideales para la merienda y se conservan súper bien guardaditas en una caja de latón J
En fin, al grano.
Ingredientes: 4 huevos medianos, azúcar blanco (125 gr), leche (50ml), aceite de oliva suave (100 ml), ralladura de un limón, harina de repostería (200 gr), una pizca de sal y un sobre de levadura química (16 gr). Además he utilizado un molde como el de la foto. Con estos ingredientes a mi me ha dado para doce relativamente grandes.


Sacar los ingredientes refrigerados antes para que estén a temperatura ambiente antes de empezar. Empezamos batiendo los huevos, añadimos el azúcar batiendo, después el aceite y la leche, siempre batiendo. Seguidamente añadimos la ralladura del limón, después la pizca de sal, y finalmente la harina con la levadura tamizada. Y batimos todo bien. Es importante que batamos bien para que la masa quede lo más aireada posible. Se deja reposar la mezcla en el frigorífico una media hora. Poner el horno a precalentar a 220° arriba y abajo. Sacar la mezcla del frigo, batir una última vez, y distribuir en el molde (con o sin papelitos, yo lo hice sin) a dos tercios de cada hueco. Meter en el horno, bandeja en el medio, ahora a 200° arriba y abajo. A los 15 minutos ¡están hechas! Yo los últimos 2 minutos cambié la opción a calor solo arriba porque me parecía que por abajo ya olían a hechas pero por arriba todavía estaban blanquitas. Una vez sacadas del horno, dejarlas enfriar completamente (una hora por lo menos) antes de sacarlas del molde (sobre todo si como yo, no utilizáis papelitos, sino posiblemente las podréis sacar antes).
He aquí el resultado J ¿Qué os parecen? 
Para el cumple del mini-menor me gustaría intentar alguna variación, a ver si me da tiempo a ensayar alguna cosita. Si tenéis ideas sencillas, por favor ¡dejadme un comentario!
Bon appétit J

miércoles, 30 de octubre de 2013

Pescado blanco al horno con patatas

Hoy os traigo una receta que tenía muchas ganas de compartir con vosotros porque yo la hago muy a menudo, y que es rica-rica y muy sencilla, como siempre J

Se puede hacer con cualquier tipo de pescado blanco. Yo he utilizado unos filetes de panga, que aquí se encuentran fácilmente. También se puede hacer con vino blanco en vez de limón, por si lo queréis probar (y ¡dependiendo de los comensales!).
Ingredientes: filetes de panga, patatas, cebolla, pimiento (yo he utilizado rojo), sal gruesa, hierbas (las que tengáis, yo he puesto tomillo y perejil), limón y aceite de oliva.
Empezar por pelar las patatas y ponerlas a hervir enteras en agua durante unos 20 minutos. Mientras tanto, cortar la cebolla y el pimiento, y rehogarlos en una sartén con aceite. Una vez las patatas estén hervidas y se hayan enfriado un poco, cortarlas en rodajas (yo las hago medias tirando a gruesas) y cubrir con ellas el fondo de la fuente. Espolvorear las patatas con la sal gruesa y las hierbas al gusto, y rociar con un buen chorro de aceite de oliva. A continuación poner el sofrito de cebolla y pimiento sobre las patatas con todo su aceitito (yo aquí no añado ni sal ni hierbas). Y finalmente colocar los filetes de panga encima, espolvorear de nuevo con la sal y las hierbas, y rociar el zumo del limón por encima y de nuevo un chorro de aceite. Poner al horno (calentado un poquitín antes) a 200 grados por arriba y por abajo (probé a 180 una vez pero el resultado fue más lento y en general peor), y dejarlo entre 30 y 45 minutos (a partir de 30 minutos ya podéis ir mirando, yo lo saco cuando el pescado se empieza un poco a “tostar” por los extremos, en ese momento las patatitas estarán verdaderamente en su punto).


Como veis es facilísimo y el resultado es sabrosísimo. Para mí es uno de esos platos que son a la vez muy sanos y satisfactorios. Si a vuestros peques no les gusta ni la cebolla ni el pimiento, pues también lo podéis hacer más sencillo sin estos ingredientes. Yo a mis minis se lo sirvo así y aunque retiran un poco “lo rojo”, al final siempre cae algo y así van acostumbrado el gusto.
Bon appétit J

miércoles, 27 de febrero de 2013

Sopa de lentejas

Que si quieres las comes, y si no las dejas... (¡Lo siento! No puedo evitar hacer siempre este chiste malo, ¡malísimo! Recuerdos de infancia)
Cada vez que digo en twitter que voy a hacer sopa de lentejas, me sale alguna loca (de esas locas que ADORO) diciendo: “¿Sopa de lentejas? ¡Uy! ¡Qué curioso, sopa de lentejas, quiero receta!” No sé si es porque tanto tiempo en el extranjero me hace llamar sopa algo que no lo es, pero vamos, para mi “sopa” de lentejas es de las recetas más tradiciones que existen, ¿no?
En fin, allá voy J
Ingredientes: Lentejas (unos 300 a 500 gr), aceite, cebolla, apio, zanahorias, patatas, sal, laurel en hojas, ajo, pimentón y vinagre.

Las lentejas las pongo en remojo (cubiertas de agua) la noche anterior. Cuando voy a empezar a cocinar, les doy un lavado en el escurridor y las escurro de agua. Primero preparo los ingredientes: cortar la cebolla en trocitos, limpiar y cortar el apio en trocitos, pelar y cortar las zanahorias en trocitos, pelar las patatas y dependiendo del tamaño (yo las utilizo pequeñitas) cortarlas en trozos que más o menos pueden ir directos a la boca. En una cazuela grande con un buen chorro de aceite a fuego fuerte, echamos el laurel (yo pongo dos hojas), y empezamos rehogando la cebolla, cuando ya está un poco blandita, añadimos y rehogamos el apio, después añadir y rehogar la zanahoria, y finalmente añadir y rehogar un poquitín las patatas. Poner sal al gusto (yo intento no pasarme, que siempre se podrá añadir más luego). Añadimos las lentejas escurridas y lo cubrimos todo de agua. Cuanto más generosos seamos con el agua, mas diluida nos quedara la sopa y viceversa.
Lo dejamos a fuego fuerte hasta que rompa a hervir. No tardará mucho, y en ese tiempo, aprovechamos para en una sartén pequeña, con un chorro de aceite de oliva a fuego fuerte, rehogamos los ajos cortados en laminas finas o trocitos (yo pongo dos o tres cabezas y es que ¡me encantan!, y cuando ya estén prácticamente doraditos, añadimos el pimentón (el mío es de la vera J una cucharadita basta, aunque yo le pongo por lo menos dos, y es que ¡me encanta!) y lo doramos también con los ajos, y cuando ya está, echamos un chorrito de vinagre de vino. El efecto es únicoJ, lo removemos todo y lo retiramos del fuego.
En ese momento las lentejas estarán normalmente ya hirviendo, inmediatamente echamos a la cazuela lo de la sartén, removemos, bajamos el fuego a bajo, cubrimos la cazuela y lo dejamos cocinar durante media hora más o menos. Yo después ya apago el fuego, pero lo dejo encima (es una cocina eléctrica) a que se sigua cocinando un ratito en lo que se enfría.
Y ¡voilà! Una sopita rica-rica, fácil, deliciosa, súper sana (no dejo de leer los beneficios de comer muchas legumbres) y de esas comidas súper reconfortantes en un día frio de invierno como los que (aun) estamos teniendo ¡sufriendo!

Bon appétit J

viernes, 14 de diciembre de 2012

BIZCOCHO DE NARANJA

Como ya os conté en el blog, este fin de semana celebramos el cumple del pocho (¡!tres añazos!!!) y para la ocasión me marqué tres bizcochos deliciosos J

Hoy, quiero compartir con vosotros la receta del de naranja, que os anticipo es una pasada de bueno. Este bizcocho lo conocí gracias a ISASAWEIS, cuyo video podéis ver aquí en “you tube”.

Estaba yo un día buscando una receta de bizcocho de naranja (por variar el típico de limón con yogurt), cuando me topé con este video. Os prometo que no me ha fallado NUNCA, ha sido un ABSOLUTO éxito cada vez que lo he hecho, y lo he hecho ya un millón de veces. A todo el mundo le encanta, niños y mayores, siempre queda tan esponjoso y de sabor está buenísimo. Además tiene la ventaja de que es adecuado para cualquiera con intolerancia a la lactosa, ya que no lleva ni mantequilla, ni leche J
Bueno, que me enrollo, allá vamos.
Ingredientes (y utensilios)
·         70 ml de aceite de girasol
·         250 gr de azúcar
·         170 gr de harina
·         1 sobre de levadura
·         3 huevos
·         1 naranja de zumo (piel fina)



Preparación
Precalentar el horno a 180° con calor arriba y abajo. Lavar bien la naranja y cortarla en trozos (yo hago cuartos, y cada cuarto en tercios, piel incluida). Ponemos los trozos de naranja en una batidora (yo utilizo una como la de la imagen) y agregamos el aceite, los huevos y el azúcar. Batir para mezclar los ingredientes hasta obtener una masa homogénea. Lo traspasamos a un bol e incorporamos harina y levadura con la ayuda de un tamizador o colador (yo utilizo uno como el de la imagen), así quedará más esponjosa. Ayudándonos de una espátula (yo utilizo una de silicona como la de la imagen), vamos integrando la harina y levadura a la masa. Cuando la masa este bien homogénea, lo pasamos a un molde (yo utilizo uno desmontable como el de la imagen) que habremos untado con un poco de aceite y harina. Ponemos el molde en la parte intermedia del horno (precalentado como indicado a 180° calor arriba y abajo), y cambiamos la función del horno a calor solo por abajo (¡importante!). Lo dejamos en el horno 40 minutos. Es muy importante que no abráis la puerta del horno durante ese tiempo. Pasados los 40 minutos estará hecho, y entonces sí abrir la puerta y dejarlo dentro que se vaya enfriando sin que haya un cambio brusco de temperatura. Si se quiere, para terminar se puede poner sobre el bizcocho unas rodajas de naranja muy finas que habrán estado macerando en azúcar más o menos una hora.
Y el resultado es así de apetitoso, ¡por fuera y por dentro! ¡Yam!

Bon appétit J

miércoles, 27 de junio de 2012

Noche de futbol = ¡noche de hamburguesas caseras!

¡Seamos optimistas, pasaremos a la final!
Y que mejor manera de acompañar el partido, que con una buena hamburguesa casera, acompañada si se quiere de sus patatitas fritas. Hamburguesa es sin duda sinónimo de comida rápida, pero hecha en casa, no tiene porque ser sinónimo de comida basura también.
Lo importante son los ingredientes, frescos y bien escogidos.
Reconozco que a mí me falla aun encontrar un buen pan de hamburguesa (es decir, de los blandos y con sésamo) que sea decente. Lo mismo ¡tendré que aprender a hacerlos yo misma! Y el queso, que es opcional, tampoco es el más sano, pero la verdad es que funde de maravilla y eso si que no creo que me ponga a hacerlo “from scratch” nunca…
Bueno, pues mi técnica es preparar todos los ingredientes en platitos, ya cortaditos. Notad que ahora es época de estos cebollinos tan ricos, y os aseguro que le da un toque buenísimo. También os diré que yo utilizo tomatitos pequeños, que para mi tienen más sabor que los grandes, aunque ahora que es la época, seguro que con los grandes también queda de lujo.

Las patatas fritas yo las hago con esta nueva máquina que prácticamente no necesita aceite, y el poco que utilizo es por supuesto de oliva. No sé en España, pero aquí en Bélgica te venden las patatas por clases: para ensaladas, para hacer al vapor, para cocer, para purés… y por supuesto, ¡para freír! Y la verdad es que la diferencia se nota, hay que utilizar la buena patata según el plato a realizar J
No es por hacerle publicidad a la marca (aunque si me quieren esponsorizar, por favor, no duden en escribirme, jajaja!), pero la verdad es que quedan de maravilla con poquísimo aceite y así una se puede dar el gusto más a menudo en el país de las “frites”.
Bueno, pues como es obvio, se prepara la carne en una sartén, y cuando ya estéis en la última vuelta, le ponéis el queso encima para que se derrita. Mientras tanto habréis puesto los ingredientes en el pan. Yo pongo kétchup, ensalada y tomate, después la hamburguesa con el queso derretido por encima, y por encima la cebolla y los pepinillos… cerramos ¡Y LISTO!
Os deseo que disfrutéis mucho del partido y ¡que repitamos menú el domingo!!
Bon appétit J

martes, 5 de junio de 2012

Pollo asado (¡sabrosísimo!) con patatitas

Me imagino que ya lo sabéis, hacer un pollo asado es de las comidas más fáciles y más resultonas ¡del mundo! Yo tengo varias recetas. La más sencilla es tan simple como poner una cebolla por el culete al pollo y rociarlo con zumo de limón… al horno y ¡listo! Sería lo que yo llamo una versión sana del fast food J
Pero hoy quiero compartir con vosotros otra receta, un poco más elaborada, pero igual de fácil y rica ¡de chuparse los dedos! Además, deja un olorcillo en la cocina de esos que espero mis hijos recordarán cuando sean mayores como entrañable y hogareño… en fin, ¡la buena vida!
Los ingredientes son sencillos, sencillos: el pollo ;-), patatas (y zanahorias opcional), cebolla, ajos, limones, mezcla de hierbas provenzales, sal, pimienta y aceite de oliva.

Pelamos las patatas y ponemos agua con sal a calentar. Ponemos el horno a calentar a 180°. Echamos las patatas (y zanahorias opcional) en el agua hirviendo y las dejaremos hervir tan solo unos 5-7 minutos (en vez de los habituales 20 minutos). Mientras tanto preparamos el pollo en la fuente. Cebolla pelada pero entera por el culete. Rociamos con el zumo de uno o dos limones. Esparcimos por la fuente unos ajos pelados pero enteros (yo pongo muchísimos porque ¡me encantan!). Echamos las hierbas provenzales por el pollo. Pimentamos y salamos al gusto. Rociamos con aceite de oliva. Sacamos las patatas (y zanahorias opcional) del agua. Las volvemos a meter en la cazuela y las agitamos. Al espachurrarse un poco por algunos lados ¡quedarán más crujientes! Las incluimos en la fuente. Las rociamos a ellas también con zumo de limón, hierbas y aceite. Metemos el todo en el horno.
Yo dejo el pollo en el horno 2 horas. Empiezo con el pollo boca arriba en función arriba y abajo. A la media hora le doy la vuelta y dejo la misma función. A la media hora lo dejo boca abajo, pero cambio la función a ventilador por arriba. A la media hora le vuelvo a dar la vuelta (vamos, que termina boca arriba) de nuevo con la función de ventilador por arriba. A la media hora: ¡está listo!
Como veis, el trabajo es mínimo, y os aseguro que el resultado es ¡espectacular!

En esas dos horas en las que solo hay que vigilar o dar la vuelta os da tiempo para preparar una ensalada de acompañamiento, limpiar la cocina, jugar con vuestros peques, tomaros el aperitivo… Es una de esas comidas de domingo en familia que de verdad se disfrutan al máximo.
Bon appétit J